En el corazón del Mercado Central

Adentrarse en el Mercado Central para todos los que hemos hecho de la comida nuestra pasión y nuestro modo de vida, es toda una experiencia.

Cierto es que no todos los productos que utilizamos en nuestro restaurante Trencadish proceden de él, porque como sabéis soy un “animal de lonja”, pero el venir cada día aquí, el saludar a los vendedores con los que ya hay una relación de confidencialidad, y ver como los productos de temporada se asoman tentadores en los palcos del mercado, hacen que se te insufla vida.

Muchos de los que vienen al Mercado Central admiran solamente la belleza de este imponente edificio, pero para mí, hay mucho más. Los que somos cocineros lo sentimos como algo propio que nos llena de orgullo, una catedral del sabor donde se nos dispara la imaginación y se nos agita el pulso al pensar que podemos crear con todo lo que está a nuestro alcance.

Un lugar donde comprar, pero también donde bromear, degustar y paladear no solo los productos sino también ese ambiente que es necesario para seguir sentirse vivo en una ciudad y en un sector donde ni todo está escrito ni es necesario sentar cátedra para brillar. Un buen fondo, una buena cocción y un buen producto, si se hace con alma, puede llegarte a emocionar.

Comparte esta historia